CUIDADOS DE LA PIEL CON ACNÉ LEVE
El acné es una patología inflamatoria de la piel muy frecuente en el ser humano. Se presenta habitualmente en la adolescencia, aunque también puede aparecer en pieles maduras. Las formas severas a veces son causa de problemas psicológicos. Afortunadamente, la mayoría de los pacientes con acné lo presentan en un grado leve.
Estos pacientes no suelen requerir tratamiento oral, pero sí es importante que sigan unos cuidados para mejorar la apariencia de su piel. Existen en el mercado una gran variedad de cremas de tratamiento, las más recomendadas son aquellas que llevan en su composición ácido azelaico o peróxido de benzoilo. Si las lesiones son más severas, pueden utilizarse otros productos, entre ellos, los retinoides y los antibióticos tópicos. En las personas con tendencia acneica es recomendable tener una rutina de cuidados que incluyan limpieza y exfoliación suave de la piel con productos adecuados. No hay que abusar de estos productos, ya que pueden resecar la piel en exceso y producir un efecto “rebote”, es decir, la aparición de más lesiones. Los pacientes que lo deseen pueden maquillarse, pero con productos “oil free” y teniendo gran cuidado en desmaquillarse siempre. Por supuesto, nunca se deben manipular las lesiones de acné, porque al traumatizar los granitos estamos favoreciendo las infecciones y la inflamación, que a largo plazo nos provocarán marcas y cicatrices. En verano es fundamental protegerse adecuadamente del sol, pues puede dejar las zonas de acné más oscuras.
Siguiendo estos sencillos consejos podemos lograr una piel más bonita y saludable.
