Etimológicamente eccema (ec=fuera, cema= ebullición) significa «lo que bulle hacia fuera».
Desde un punto de vista patogénico, es decir, atendiendo al origen de la enfermedad, esta entidad es una epidermodermitis (alteración de la epidermis y dermis, dos de las capas de la piel) causada a veces por una reacción inmunológica o alérgica y otras por un simple mecanismo irritativo. En la primera situación, el enfermo se hace alérgico a una sustancia determinada, suele ser un producto de uso frecuente y por lo general tarda tiempo en desarrollarse, incluso años, por lo que a veces el paciente se extraña de no tolerar una sustancia que ha manejado durante «toda la vida».
El hombre habita en un entorno rebosante de sustancias capaces de provocar respuestas inmunitarias y como decía un gran experto en alergia cutánea «cualquier cosa que haya bajo el sol es capaz de producir reacciones alérgicas… y a veces hasta el sol». La entrada de un sustancia extraña en nuestro organismo es capaz de producir una respuesta inmunológica. La sustancia extraña se conoce como antígeno y las que produce el organismo para luchar contra ellas anticuerpos. Aunque generalmente las reacciones inmunológicas tienen como fin proteger al organismo, también puede causar reacciones dañinas en los tejidos.

Los antígenos exógenos (los que nos llegan desde el exterior) son muy variados de modo que se pueden encontrar en el polvo, pólenes, alimentos, fármacos, agentes microbianos, productos químicos y numerosos hemoderivados empleados en la práctica clínica. Las respuestas inmunitarias causadas por los antígenos se manifiestan de distintas formas, que oscilan desde molestias triviales, como el picor de la piel, hasta los procesos que pueden provocar muerte. Esas diferentes respuestas reciben el nombre de hipersensibilidad y pueden desencadenarse por distintos mecanismos de los cuales es el tipo IV (lesiones debidas a respuestas de inmunidad celular producidas por linfocitos sensibilizados) el fundamental en este eccema.
Dr. F. Gómez
Supervisión: Dr. J.C. Moreno Giménez
Servicio Dermatología
Hospital Universitario Reina Sofía
Córdoba





La luz ultravioleta puede determinar sobre la piel efectos.
ayuda a mantener una piel sana
Los tumores pigmentarios benignos de la piel
alteración de la epidermis y dermis